Nota de tapa tás?, ¿estás? Y pasados los tres meses, cuando ya se podía decir, me parecía mucho poner una foto con la panza, algo tan íntimo para una etapa tan inicial, qué se yo. No sabía cómo decirlo y justo tenía ese video, mi novio se llama Juan, como en el guión del programa, y venía como anillo al dedo para decirlo sin decirle…
-¿Nunca pensaste hacer un anuncio común? -Bueno, no sé si tanto. Es que soy muy tímida. No sé bien el modo correcto de manejar esas cosas, fue divertido hacerlo así y quedó. Cuando me enteré, fue distinto que lo que uno ve en las películas. No lloré a mares ni fui corriendo a envolver en un abrazo a mi novio. Me impactó, me puse feliz pero me dio el ataque práctico, operativo, tipo: bueno, saquemos turno con el médico, qué hay que hacer, todo ese aspecto por ahí más concreto. Después me fue bajando la información y me fue emocionando de a poco. Enseguida me empecé a sentir mal, el primer trimestre lo pasé fatal, pero por suerte ya estoy bárbara, disfruto de las pataditas y de cada síntoma nuevo de este estado maravilloso.
-¡Mex vas a ser abuelo! ¿Cómo va eso? -¡Sí…! Al ser madre, viste, entrás como en un proceso en el que te corrés del lugar de hijo, se estrenan roles para todos. Estamos como en la puertita de ese proceso que se viene, es todo nuevo. Mis viejos lo supieron enseguida, a los poquitos días, pero para anunciarlo esperé los tres meses por cábala. Tengo muchas ganas de descubrirlos abuelos y transitar con ellos ese camino.
-¿Cómo creés que vas a ser como mamá? -Me cuesta mucho imaginarme todavía en ese momento, proyectar el nacimiento, te diría que lo vivo minuto a minuto, real, me sucede sin forzarlo que es algo tan loco, tan animal que no puedo no estar conectada con el aquí y ahora. Y a la vez me pasa esto de preservar lo íntimo, no digo sexo ni nombre, hay cosas que las comparto, otras que no.
-¿En casa hay un novio deconstruido listo para atajar las mamaderas y cambiar pañales? -Bueno, deconstruido no está nadie aún, creo, pero sí en el camino, que es lo importante. ¡Él está feliz! Juan es superromántico y está encantado, ilusionado y baboso. No sé en la práctica cómo será, si será autónomo, práctico; lo que necesito hoy es que acompañe y ahí está, en ese rol. Veremos qué nos va pasando Ignacio Royer, que ya se vió en BAFICI y llegará a los cines a mitad de junio. Además, con su excompañera de Las Estrellas, Marcela Kloosterboer –también embarazada– grabó el año pasado un episodio de Otros Pecados, que ya se emitió por El Trece y que se puede ver en Flow. Y aunque espera hacer una pausa para vivir el parto y los primeros tiempos de su maternidad a pleno, no planea estar alejada del trabajo por mucho tiempo. Por lo pronto, le quedan las últimas funciones de Terapia amorosa, la obra que protagoniza con Fernán Mirás y Benjamín Vicuña, donde la reemplazará su amiga y excompañera de Magazine For Fai, Laura Cymer. Después, hará la gira a Chile con la pieza teatral, en donde verá a Cymer a cargo del personaje por primera vez. Y más tarde, la recta final del embarazo, sin compromisos a la vista. Ilusionada, radiante y monotemática, como ella misma admite, jura que vive el minuto a minuto intentando escapar de ansiedades y expectativas que solo sirven para no disfrutar el presente.
-¿Cómo se te ocurrió anunciar tu embarazo en las redes usando un fragmento de Magazine For Fai, donde vos misma a los 8 años y disfrazada de “grande“ le dabas la noticia tu marido? -Pasó que me preguntaban en las redes: ¿estás?, ¿es- “Me parece que quiero ser la Mejor Madre que pueda ser, pero no Me quiero coMprar un Manual para ser MaMÁ. laMentableMente, y por suerte, no existe tal cosa”.
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